- Nuevos envases antibacterias
Horticom News · 20-06-2007
20 de junio de 2007 | Bibliografía
JOSÉ JUAN RODRÍGUEZ JEREZ
El envase, estructura externa de los alimentos, sirve para protegerlos y para dar información a los consumidores. La tecnología del envasado es una de las más activas en la industria alimentaria moderna. Por una parte, se buscan materiales y tecnologías que abaraten el proceso y, por otra, que puedan tener acciones complementarias, como que se puedan rotular o imprimir imágenes y colores. A todo ello se le une la presencia cada vez más generalizada de materiales con efectos antioxidantes o antimicrobianos, los denominados materiales activos, en los que se incorporan elementos que pueden actuar de forma positiva en el producto envasado.
Los compuestos orgánicos ejercen funciones antimicrobianas y antioxidantes. En el caso de los aromas, en lugar de añadir un aromatizante dentro de la bolsa cuando se cierra para que cuando el consumidor la abra perciba el aroma, pueden desprenderse poco a poco del propio envase, lo que permite que una vez abierta la bolsa no se pierda todo el aroma. Esto puede ayudar a disminuir incluso la cantidad de aditivos en la formulación del alimento.
Normalmente intervienen dos tecnologías a la hora de introducir los compuestos en el envase activo: o se anclan directamente sobre un soporte o bien se introducen en un soporte sólido. La cuestión está en el anclaje o la inmovilización de algunos compuestos, es decir, inmovilizar sobre el plástico el componente o los componentes que se quiere que actúen. Para conseguirlo deben establecerse distintas etapas; se pueden añadir en el proceso de polimerización, en el de manufactura del polímero y en el polímero terminado.
En el caso de sustancias antioxidantes es necesario que se liberen hacia el alimentos para ejercer su acción. En conservantes se buscará que esa transferencia sea mínima y controlada. En consecuencia, se tendrán que establecer las tasas de transferencia y las tolerancias máximas para que no se produzcan problemas potenciales para la salud de los consumidores.
Atmósferas modificadas
Para alimentos como pescado y algunos tipos de carne la incorporación de antioxidantes en los envases permite ampliar su vida comercial
Una atmósfera modificada se puede obtener con un polímero de baja permeabilidad. Una vez cerrado el envase, en el mismo proceso de fabricación de cierre, con el producto dentro, se introduce una atmósfera controlada o modificada. Para ello se suelen utilizar mezclas de gases. Esto se hace con envases no activos y las mezclas de gases empleadas van a depender del producto y de las demandas de los fabricantes.
También hay sistemas activos que lo que generan es un desprendimiento de sustancias volátiles que generan una atmósfera modificada en el interior del envase. Es algo que se va generando hasta alcanzar un equilibrio y una atmósfera modificada. En este caso, no se aplica una tecnología específica para sustituir los gases, sino que es el propio envase el que se activa y genera la atmósfera deseada.
Productos alimenticios a aplicar
Los envases activos pueden utilizarse en infinidad de productos, aunque dependerá del objetivo principal de ese envasado y del coste. Hay bebidas, por ejemplo, que se envasan con plástico y en los que se busca una nula permeabilidad al oxígeno para impedir oxidaciones o modificaciones de los alimentos. Por ello, hay envases que captan el oxígeno al disolverse en el polímero plástico. La consecuencia es que, a pesar de no ser completamente impermeable a los gases, se consigue un efecto de barrera tremendamente eficaz.
Más aún, las sustancias fijadoras pueden ser activas al oxígeno, lo que impide oxidación y genera condiciones anaeróbicas que impiden el crecimiento de multitud de microorganismos de los alimentos. Pero también pueden emplearse fijadores del anhídrido carbónico, lo que no afecta a la pérdida de este gas en algunos alimentos. Para alimentos como el pescado y algunos tipos de carne la incorporación de antioxidantes en los envases permite ampliar su vida comercial.
Artículo completo en: Consumaseguridad.
22-06-2007